| Allá
por 1985 DC Comics, decidida ha relanzar su línea
editorial, hizo borrón y cuenta nueva de todo
su universo de ficción. Para ello le encargaron
al guionista Marv Wolfman y al dibujante George Pérez
la macrosaga cósmica por excelencia: Crisis en
las tierras infinitas, donde se daba carpetazo a más
de 50 años de universo DC, para partir de cero
otra vez.
Entre esos reseteos estaban los conocidos
Batman: Año uno de Frank Miller y Superman: El
hombre de acero de John Byrne. Naturalmente, la tercera
parte de la trinidad de DC, y primera superheroina del
cómic no iba a ser menos y su reseteo fue a parar
a manos de George Pérez, con ayuda de Greg Potter
y Len Wein.
Y al contrario que hicieran Miller
y Byrne en sus respectivos cómics, donde básicamente
Batman y Superman siguen siendo los mismo pero partiendo
de un nuevo origen, Pérez recrea una nueva Wonder
Woman inspirada mucho más en la mitología
griega que en los cómics originales de la amazona,
sobre todo debido a la afición de este a la mitología
(como se comprobó en los números de los
nuevos Titanes que dibujo, antes de Crisis).
Curiosamente a lo largo del tomo Pérez
incluso amplia la mitología con historias propias,
como por ejemplo el origen de las amazonas como mujeres
asesinadas por sus parejas en el pasado y que las diosas
Afrodita y Atenea resucitan para volver a darles una
nueva oportunidad. Quizás el mayor fallo que
se le puede poner es hacer que Zeus y Ares sean padre
e hijo respectivamente, cuando en la mitología
son hermanos, pero por lo demás resulta muy fiel
a la mitología griega.
Respecto a la historia en si, cuenta
la llegada de Diana a lo que las amazonas llaman “el
mundo del hombre” para convertirse en embajadora,
título que gana en el torneo organizado por su
madre Hipólita, y que por otra parte no dudara
en hacer todo lo posible para evitar que Diana cumpla
su misión fuera de Themyscira.
Y una vez llegue no será tan
fácil su tarea, ya que Ares y un puñado
mas de dioses no están por la labor de ayudar
a los hombres sino mas bien, como todo buen supervillano,
a acabar con todos ellos.
En resumen, un muy buen cómic
que en su día marco un antes y un después
en el personaje, y que a día de hoy sigue siendo
una lectura imprescindible.
|