| La
editorial La Cúpula no ceja en su empeño
a la hora de editar cómics distintos; la obra
de Neely es una muestra perfecta de lo que estamos diciendo.
El tomo se divide en varias historias
cortas que tienen como elemento común una mancha
que pasa a convertirse en la principal preocupación
y obsesión de los protagonistas. Dicha mancha
representa varios estados de ánimo de los personajes
así como sus obsesiones, poco a poco pasa a adueñarse
de sus vidas.
Hay que destacar la originalidad del
autor a la hora de plasmar sus idean en el papel y cómo
se puede llegar a crear una obra interesante a través
de una simple mancha de tinta.
El dibujo recuerda mucho a las obras
antiguas, no en vano el autor comenzó a interesarse
por los cómics cuando a los seis años
su abuela le regaló tebeos del ratón Mickey
dibujados por Floyd Gottfredson.
A pesar de su temprana edad, el autor
quedó influenciado por los diseños de
Gottfredson y ello se ve plasmado en los dibujos de
la obra que nos ocupa.
El álbum está dibujado
en blanco y negro casi en su totalidad con algún
elemento de color en muy pocas viñetas.
Destacaremos la ausencia de palabras
en el 95% de las páginas, lo que no resta interés
a la historia y plasma la gran calidad narrativa del
autor que consigue que el ritmo de la historia no se
resienta en ningún momento.
Buena edición, como viene siendo
habitual en esta editorial. Excelentes calidades de
papel e impresión.
En resumen, una obra diferente a la
que merece darle una oportunidad, como consejo podemos
decir que más orientada a lectores que ya estén
iniciados en el mundo del cómic, un lector novel
podría verse un tanto sobrepasado.
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