| Hacia
mucho tiempo que no disfrutábamos tanto leyendo
un manga tanto como lo hemos hecho leyendo el primer
tomo de Pluto (y además esperando ansiosos cada
nueva entrega que sale a la venta).
Y la verdad es que no es para menos,
ya que se trata de una obra de un maestro del cómic
como Naoki Urasawa, famoso por obras como Monster o
20th Century Boys, y basada en trabajos de Osamu Tezuka
(que en nuestraopinión es, junto a Jack Kirby,
el mejor artista que ha dado el cómic en toda
su historia).
Usando parcialmente de base un capítulo
del manga Astroboy, concretamente “El mejor robot
sobre la faz de la Tierra” contenido en el tomo
nº 3 de Astroboy (publicado por Glénat en
España), Urasawa teje una trama absolutamente
desbordante con miles de referencias y guiños
al género de ciencia-ficción, y como no,
a obras de Tezuka.
Partiendo del asesinato en extrañas
circunstancias de un científico en su casa (homenajeando
el inicio de Watchmen de Moore y Gibbons), el policia
de la europol Gesicht (que recuerda bastante a Rick
Deckard, el protagonista de Blade Runner, película
bastante presente a lo largo de la historia) tendrá
que buscar culpables entre los humanos y los robots.
Pero hay un inconveniente: Los robots no matan, y menos
a los humanos (en referencia a las famosas 3 leyes de
la robótica presentes en la gran mayoría
de la obra de Isaac Asimov). Aun así, Gesicht
no lo tiene tan claro como el resto de sus colegas policías,
así que visita a famosos robots de la época,
para poder encontrar al culpable; Pero mientras investiga,
más humanos y robots van muriendo a manos del
mismo asesino. Desbordado por el caso, se dirige a conocer
y pedir ayuda al robot más perfecto creado: Astroboy.
Respecto el nivel gráfico del
manga comentar que es realmente impresionante. Quizá
gráficamente más logrado que otras obras
de Urasawa, como pudiera ser Monster. Y además,
uno de los mayores atractivos consiste en ver adaptada
la tecnología creada por Tezuka en Astroboy,
como los coches patrulla con forma de perro, los aviones-pájaro,
o el propio Astroboy.
Sin dudar a dudar uno de los cómics
del año, que desde luego recomendamos a todo
el mundo, tanto para los aficionados al manga como para
los que todavía no han descubierto sus virtudes.
Pluto: Vuelve Urasawa
No es fácil comentar una obra
de Naoki Urasawa. El genial mangaka japonés,
al que algunos descubrímos con 20th Century Boys,
y que más adelante encandilara con Monster, actualmente
es el autor al que más adicción tenemos.
Bien es cierto que así como Monster nos parece
una obra maestra, 20th Century Boys es un thriller espléndido
que no goza de un final a la altura del resto de la
obra. Por lo tanto, debemos dejar a un lado nuestra
pasión por el genial autor nipón e intentar
comenzar de cero cuando tenemos entre nuestras manos
el primer tomo de su nuevo manga.
Al margen de los aspectos meramente
argumentales (que ya han sido comentados) debemos decir
que Urasawa lo ha vuelto a hacer. Ha creado un planteamiento
que te engancha desde el principio, situación
que no es nueva para él y que es un ambiente
donde se desenvuelve con toda soltura. Tomando prestadas
referencias (Asimov, Philip K. Dick, Tezuka) vamos introduciéndonos
de manera irreversible en su madeja argumental de la
que va tirando lentamente del hilo. Maestro en la narración,
Urasawa construye una trama principal de la historia
de la que se desprenden varias subtramas que según
avanza la historia van encajando en un engranaje perfecto.
Si bien es cierto que el primer volumen
te deja con la miel en los labios y con esa sensación
de "quiero más", el hecho de que la
obra sólo tenga ocho tomos, me hace albergar
esperanzas de que no se va a alargar innecesariamente.
Como comentábamos anteriormente,
el aspecto gráfico mejora respecto a sus anteriores
creaciones, con el paso del tiempo se mantiene un argumento
interesante y absorbente con el plus añadido
de un dibujo todavía mejor.
Desde aquí recomendamos a todos
la lectura de Pluto y felicitamos a Planeta por la cuidada
edición y por su acierto a la hora de editar
de estas joyas (lástima que no se decidieran
por la edición de lujo). Vamos a disfrutar.
|