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En 1979 los
Sex Pistols cerraron una fugaz
pero, a la postre, histórica
trayectoria mientras Margaret
Thatcher era elegida primera
ministra británica, la
crisis del petróleo llegaba
al mundo, la guerra fría
continuaba con la invasión
soviética de Afganistán
o fundamentalistas islámicos
atacaban la gran mezquita de
La Meca. Al año siguiente
Ronald Reagan era elegido presidente
en Estados Unidos, se boicoteaban
los Juegos Olímpicos
de Moscú, comenzaba la
guerra Irán-Irak o la
Hermandad de los hermanos musulmanes
atacaba al presidente sirio
Hafez-Al-Assad mientras la macroeconomía
seguía en horas bajas.
También apareció
"Killing Joke", primer
disco de una formación
rompedora tanto en aquel instante
como en la actualidad. Frente
a una perspectiva que hablaba
de un futuro inexistente la
banda inglesa se opuso tanto
en la temático como en
lo musical a dichos postulados.
No es que no existiese futuro,
sino que era más preocupante
un presente tenebroso que supondría
un mañana peor. Y contra
la velocidad y la inmediatez
plantearon la repetición
prolongada de ritmos, efectos
y capas hipnóticas.
Un cuarto de
siglo después de su primera
actuación en España
y veintiún años
más de tarde de contar
por última vez con su
formación original (Paul
Ferguson los abandonó
en 1987 y el bajista Martin
"Youth" Glover no
había vuelto a reunirse
con los demás desde la
gira de "Pandemonium")
añadiendo al teclista
Reza Udhin, asimismo cantante
de los industriales Inertia,
Killing Joke, completados por
Jaz Coleman a la voz y Geordie
Walker en la guitarra, volvían
a pisar estas tierras.
Sus compañeros
de gira están siendo
Treponem Pal, grupo de pesado
metal industrial francés
que ha vuelto a la actividad
con un nuevo disco titulado
"Weird Machine" tras
un paréntesis de más
de una década después
de la aparición de su
anterior trabajo "Higher".
Liderados por su rotundo vocalista
Marco Neves presentaron su obra
más reciente ante el
escaso público de primera
hora es a través de composiciones
como "Dirty Dance"
o "Planet Crash" enlazadas
con más temas de su discografía
sin gozar de un sonido adecuado
para percibir teclados y ritmos
electrónicos. La sobriedad
en sus palabras era suplida
sin pausas en el ritmo de temas
marciales y pesados que por
momentos se aceleraban u otros
más intrincados buscando
un clímax final acompañados
por una coreografía del
cantante, ya que los demás
miembros permanecían
quietos, sobre la que se podrían
hacer guasas por tratar de reproducir
movimientos robóticos.
Ello no fue problema para que
fueran despedidos con cierto
calor por la, todavía,
escasa parroquia reunida que
después ocuparía
más espacios en la sala
dando sensación de lleno
pero sin llegar a ser ni mucho
menos tan completo como cabría
haber esperado de esta reunión.
Si hablamos
de un futuro inquietante el
cine lo ha recogido con claridad
en dos hitos que son parte de
su historia y sirvieron, mediante
su banda sonora, de introducción
al grupo: "Blade Runner"
y "2001. Una odisea del
espacio" ("Así
habló Zaratustra"
de Richard Strauss). Uno a uno
fueron entrando los músicos
y situándose en una posición
que mantendrían durante
la siguiente hora y media dejando
un pasillo e indicando con la
mirada mientras las pulsiones
iban tomando huecos que faltaba
por llegar la imagen de esa
procesión: un icono similar
a Alice Cooper de pelo frondoso
y enmarañado, rostro
anguloso con un trazo negro
parecido a una gran lágrima
en una de sus pálidas
mejillas y uniforme obrero gris.
El maestro de ceremonias, el
sacerdote que guiaría
la homilía.
Aunque Coleman
reniegue de cualquier visión
religiosa el tema que sirvió
para abrir el concierto, "Communion",
lleva a este tipo de analogías
y encaja sin duda con el enlace
que se establecería entre
grupo y público a partir
de aquel instante. "Wardance"
rasgó un poco esa aura
con su tono punk, pero la entrada
de "Tomorrow´s world"
remedaba esa rotura para volver
al éxtasis que crearon
canciones de su debut como "Bloodsport",
"Complications" o
"Primitive". Un primer
disco que se presentaba junto
a "What´s this for"
como la base del set list en
la gira. Sin embargo, no fue
así. De aquel sólo
tocaron la siguiente "Tension",
aunque sí hemos de reconocer
que su obra homónima
copó la mitad de las
composiciones que sonaron.
El ambiente
varió en un breve tramo
en donde "Pandemonium"
nos llevó a su faceta
electrónica e industrial,
ritmos plásticos y pegajosos
que levantaron a la gente como
ejercicio de purga, de expulsión
de demonios a través
de las notas de "Whiteout"
y "Mathematics (of chaos)".
Este hiato continuó con
la novedad por sonar a continuación
"Are you receving"
(primera vez que, según
contaron, tocaban esta canción
de su primer EP "Nervous
System") y "Timewave",
nueva pieza oscura con un punto
festivo. Volvíamos a
clavar la mirada en el predicador,
en el chamán que dirigía
la ceremonia con gesto obtuso,
que esbozaba gestos teatrales,
el que creaba un círculo
magnético cerrado al
exterior en donde todos estábamos
metidos sin importarnos lo que
sucediera fuera y enlazaba de
manera genial "The wait"
y "Money (is not our god)",
composición que recoge
perfectamente las características
del quinteto.
Una vez más
se abrió un paréntesis
eléctrico contando con
el tema más reciente
de todos los que sonaron "Asteroid"
y, a continuación, "Pandemonium"
(su último álbum
"Hosanna´s from the
basements of hell" fue
obviado) teniendo a la gente
en sus manos como feligreses
capaces de realizar cualquier
acto irracional con la sola
voz del padre. Y un nuevo puente:
un amago de marcha que retomó
el viaje a su primera época
mediante los primeros gestos
humanos y naturales del cantante,
sonrisas por el recibimiento
de "Requiem" y la
vuelta sonora a la senda onírica
junto a "Change" (desatada
especialmente en su estribillo)
y "Pssyche" bajando
de nuevo a la tierra al vocalista
para enseñar un rostro
jovial y cercano tanto cuando
"Youth" cantó
parte del tema como al marcharse
al final del mismo sin ningún
aviso previo y de un modo que
incluso a alguien le pudo parecer
un tanto despectivo. No se despidieron
y directamente tomaron la puerta
de camerinos.
A pesar de
la simbiosis obtenida las palabras
casi no existieron entre temas
subrayando ese halo distante
de tono místico. Sólo
hubo un momento en el cual se
explayaron: la explicación
de la letra de "Timewave",
el nuevo tema ejecutado. Según
contaron parte del escritor,
filósofo y etnobotánico
Terence McKenna y la teoría
de la novedad, una hipótesis
por la que el universo se nutriría
de la novedad y a través
de la que predecir cuales serán
los periodos de cambio. Permuta
que ante una situación
donde la crisis económica
está latente, las tensiones
entre Estados Unidos y Rusia
retornan por Abjasia y Osetia
o el escudo anti-misiles y la
amenaza del terrorismo islámico
se mantiene mientras uno de
los peores presidentes de la
nación más poderosa
de la tierra deja su cargo no
parece posible ante un mundo
donde poco parece haber variado
desde que unos chicos llamados
Jaz, Geordie, Paul y Martin
se juntaron por primera vez.
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Killing Joke


Treponem Pal



Killing Joke



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