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Articulos como estae son las más complicados para aquellos que nos encargamos de este cometido. ¿Por qué? Muy sencillo, es casi imposible no caer en la tentación de decantarte por un lado. Lo explicaré de forma rápida. Lauren Harris es la hija de Steve Harris, como casi todo el mundo sabe porque se la está llevando de gira en las últimas salidas de Iron Maiden, sea Europa, América, Asia u Oceanía. ¿Un caso de nepotismo o aprovechar las oportunidades? Depende de con qué ojos se mire. Aquí tenemos un ejemplo con Amset, si bien no podemos comparar a Ricardo Sánchez Atocha, manager del púgil Javier Castillejo, dueño de Rimer Rock y padre del vocalista de los madrileños, con el gran Steve. A Amset les han caído por todos los lados, en parte por envidia y en parte porque musicalmente son muy pobres.
Supongo que a Lauren no la tratarán(-emos) tan mal pero sí se puede producir dos reacciones: a) Decir que es una enchufada y que ha llegado sin ningún merecimiento; b) provocar una aceptación de su música por un sector de gente que ni se acercaría al estilo que practica únicamente por su apellido. Y es que esto es lo primero que tenemos que dejar claro. “Calm befote the storm” no es un disco de heavy metal, ni tan siquiera de hard rock dentro del concepto que el metalero tiene de ese estilo. Es evidente que tiene influencia del hard pero Lauren y sus compañeros lo plasman desde una vertiente actual. En mi opinión, es un trabajo de modern rock americano que cuenta con influencias clásicas, muy cercano a Cinder Road, los extintos Marvelous 3 o a más distancia, Lit. Para mí, la pregunta clave es: ¿Tiene calidad? Respuesta: No está mal.
Es curioso ver cómo el álbum comienza con una versión (de las tres que hay), la grandiosa “Steal your fire” de los hoy renacidos escoceses Gun. Un poco más acelerada les hubiera quedado mejor pero es una muestra de por dónde van los tiros porque Gun son predecesores claros del modern rock, bajo mi punto de vista, esto es, guitarras cañeras sobre melodías y estribillos más pop, sin caer en la ñoñería del punk rock melódico. De aquí en adelante, un poco de todo, siempre en la línea que hemos marcado. “Your turn”, “Hurry up” o “See throught” movidas pero siempre con un estribillo pop, “Hit or miss” y “Get over” de un calado más ochentero y cosas como “You say”, “From the bottom to the top”, “Let us be”, etc., un tanto más indefinidas y sin demasiado vigor.
Hemos de resaltar las otras dos revisiones que contiene “Calm befote the storm”. Por un lado, “Come on over”, un tema del segundo trabajo de los desconocidos Spray, banda que en la primera mitad de los setenta se comió más bien poco pero fueron resucitados en el siglo XXI e, incluso, llegaron a acompañar a Iron Maiden en su tour veraniego 2003. Para mí, les queda francamente bien, de lo mejor del disco. Para cerrar, un “Natural thing” de UFO que musicalmente es impecable pero en donde la niña Harris hace aguas por falta de fuerza.
El debut de Lauren Harris no es malo, tiene buenas intenciones y alguna canción que merece la pena. Lo que pasa es que está orientado hacia un público equivocado. Yendo de telonera de Iron Maiden pocos fans va a conseguir (a lo mejor, alguno pasajero y ocasional). Aunque sea muy duro, debería dejar atrás la protección paterna y lanzarse a la difícil de patearse los clubes europeos en busca de un éxito complicado. El tiempo lo dirá.
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