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SINOPSIS
Estómago
narra la historia de Raimundo
Nonato, un agricultor que llega
a Sao Paulo en busca de un trabajo,
y que gracias a su talento en
la cocina consigue progresar
en medio de una sociedad que
es una trituradora de hombres.
LA
HEMOS VISTO Y NOS PARECE QUE...
En estos tiempos
en los que Ferrán Adría
y Karlos Arguiñano son
más conocidos que el
premio Nobel de Literatura,
en estos tiempos en los que
se habla de arte
gastronómico, llega
a nuestras pantallas “Estómago”,
una reflexión sobre el
poder y el erotismo de la cocina.
Dice su director,
el brasileño Marcos Jorge,
que “la receta de un buen
guión es como la receta
de un buen plato: se pueden
dar los ingredientes, se puede
indicar el modo de prepararlo,
incluso se pueden contar los
secretos del cocinero, pero
si el que preparara el plato
no tiene “buena mano para
la cocina” el plato no
quedará bien”.
Bueno, pues
el escritor Lusa
Silvestre demuestra tener
muy buena mano con su pluma
elaborando un guión hecho
a la medida de Joao Miguel.
Éste, con su apariencia
entrañable e ingenua,
encarna perfectamente a un personaje
rural que descubre el poder
de la cocina y la íntima
relación entre el sexo
y los alimentos, al tiempo que
aprende las extraordinarias
semejanzas entre las relaciones
de trabajo y el
sistema carcelario.
En ese sentido se podría
decir que “Estómago”
es una fábula sobre la
sociedad, un plato agridulce,
a veces visceral, otras casi
cómico, pero siempre
un drama sobre el mundo que
nos ha tocado vivir.
El tipo de
películas que Festivales
como la Seminici de Valladolid
no dejan de reseñar.
En su última edición,
con la Espiga de Oro y el premio
Pilar Miró al mejor nuevo
director. |